NO LO DEJES IR

  • 3 September 2011
  • yinetradio

El día inició  con un radiante sol, todo tan bien, el viento soplaba tranquilamente, los arboles bailaban a su son, algunos pájaros volando y la mayoría cantando, como a medio día la neblina se asomaba por la colina mas cercana, el viento cada vez mas fuerte, dos amigos que habían nacido días atrás jugaban a los brincos de roca en roca, sin darse cuenta que algo malo asechaba, a la vez su cuidador andaba jugando a los papalotes, ya que el viento era favorable, la tarde se acercaba, el sol estaba listo para esconderse en su casa para descansar y despertar siempre brillante, los dos amigos dejaron de jugar por que uno se sentía mal y se hallaba acostado en el suelo, el otro con su cabeza trataba de animarlo para seguir jugando. El pequeño cuidador de los dos amigos al darse cuenta corrió hacia el que estaba tirado pensando que se había atorado con algo, pero al darse cuenta el amigo estaba quieto solo respiraba lento y cansado. Sus lágrimas hicieron que la tarde se volviera lluviosa, sus manos trataba de levantar la cabeza, pero era inútil el amigo tenía que irse y las primeras gotas cerraron sus ojos y dar su último suspiro.

Al ver que se había ido. Pensó en miles de cosas y se dijo así mismo, debo encontrar algo para revivirlo, intento rezando todas las oraciones que se sabía, pero no fue suficiente, intento darle el soplo de vida sin ningún resultado, el tiempo seguía avanzando sin detenerse, el sol solamente la mitad se asomaba, la lluvia se había detenido, entonces se dio cuenta que era imposible regresar algo que tenía que irse, pensó que el amigo encontró algo en que soñar por siempre y así fue, se levanto del suelo secándose sus lagrimas, entonces busco algo para hacerle una cama en la tierra para que nadie lo moleste es su sueño donde por siempre iban a estar juntos.

La noche llego y solo en el campo el amigo estaba cobijado por tierra, mientras el pequeño cuidador se alejaba  junto con el rebaño y solo un amigo que caminaba lentamente hacia el corral donde buscaría su amigo. El pequeño cuidador entendió que cuando se inicia un sueño ya sea dormido o despierto nunca se debe dejar.

Ahora el vive su sueño pero siempre recuerda al amigo chivito que dejo en aquel lugar.